Ruta Valle del Almanzora
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Valle del Almanzora
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Esta comarca está habitada desde el paleolítico superior, siendo el asentamiento más antiguo el de la Cueva de la Almaceta en Lúcar, mientras que la transición hacia el neolítico está representada por diversas pinturas rupestres.

Los yacimientos pos neolíticos suelen instalarse en lomas de fácil defensa, pero cerca de las zonas de cultivos. La mayoría son necrópolis con sepulturas de tipo tholoi dotadas de abundante ajuar, destacando en Cantoria el Rincón, Loma de la Torre o Loma del Almanzora, y el Dolmen de la ermita de Cela.

En el periodo del cobre supuso un control del territorio y una incipiente organización política, destacando el yacimiento de los Churuletes en Purchena, donde hoy todavía se conservan los restos de un amplio recinto amurallado y una necrópolis ya excavados por Luis Siret, aportando piezas expuestas en el museo arqueológico nacional. El Valle se convertirá ahora en exportador de minerales.

La colonización fenicia subirá desde Baria por Villaricos en busca del cobre existente en la Cueva de La Paloma en Tijola y hierro en las minas de Las Menas de Serón, tal como se documenta en el yacimiento de La Muela del Ajo en Tíjola que ya acuña moneda en el siglo III a.c.

  

Los romanos explotan los minerales y hay una pujanza económica esto hace que aparezcan villas dispersas por las tierras de regadío y será Tíjola la que presente más cantidad de  testimonios arqueológicos por la fertilidad de sus suelos gracias a las aguas de la fuente de Cela. La epigrafía nos habla de una República Tagilitana, con la condición de municipio romano y que albergaría importantes edificios públicos y privados además de unas termas.

  

La ocupación del Valle será más intensa con los musulmanes. El territorio se dividía en unidades pequeñas para ejercer un control directo sobre la población rural, dominado por un castillo como núcleo fortificado con una alquería adosada a sus muros.

Durante el periodo Nazarí el Valle del Almanzora se convierte en territorio de frontera con los cristianos. Lo que obliga a levantar en sitios estratégicos un cinturón de torres vigía que den señal en caso de peligro contra los piratas, los cristianos o cualquier otro enemigo que desde la costa pudiera avanzar por el Valle.

La señal de comunicación será encender un hacho o manojo de esparto para que fuera más reconocible por las torres cercanas, que correrían por el Valle la señal de aviso, pues todas las torres están conectadas visualmente.

Esta presencia musulmana llega a su fin el 10 de Junio de 1488 rindiéndose Vera y poco después todo el Valle del Almanzora.

  

Los Reyes Católicos concederán gran parte del valle en régimen señorial para recompensar a la nobleza su apoyo en la guerra de Granada. El mejor testimonio de esta etapa  es la celebración de los Juegos Moriscos de Aben Humeya  en Purchena. El testimonio artístico de la época es el estilo Mudéjar de sus Iglesias, levantadas durante el siglo XVl dentro de un acelerado proceso de cristianización.

El siglo XlX significará una etapa de profundos cambios y  transformaciones económicas derivadas de la explotación de mármol y de los minerales de hierro de Serón. Los testimonios artísticos de este siglo XlX son viviendas señoriales y burguesas de inspiración neoclásica, cuya fachada debe ser monumental y representativa.

  

Los años 40 y 50 del siglo XX, fueron difíciles en el Valle como en el resto de la provincia con la emigración y la sangría demográfica. El panorama cambia desde los años 70, cuando la explotación de las canteras de mármol sufre un proceso de trasformación hacia una forma más industrializada, y donde su comercialización y exportación contribuyen a unos años de gran crecimiento económico que transforma la comarca, mejorando las vías de comunicación y pasando a ser el motor económico de toda la comarca.  Hoy el sector del mármol, es la tercera riqueza provincial tras la agricultura intensiva y el turismo, y genera desarrollo para todos los municipios  de la comarca aprovechando su inmejorable calidad y su demanda a nivel mundial.

  

En la actualidad todos los pueblos de la comarca están integrados en la Mancomunidad de Municipios Valle del Almanzora, dejando atrás, momentos en los que crecía la desunión, y en los que la comarca se diferenciaba en Alto,  Medio y Bajo Almanzora.

Sus Ayuntamientos, institucines públicas y tambien desde la sociedad civil, luchan a diario por reivindicar nuestra identidad, en potenciar aquello que nos une, y en aunar esfuerzos por conseguir nuevas metas que contribuyan a la mejora de la calidad e vida de los habitantes de la comarca. Mención especial merecen el Grupo  de Desarrollo Rural (PRODER) y el Plan Turísto del Valle del Almanzora ( Mancomunidad) que en distintas actuaciones han contribuido a la mejora de los recursos naturales y culturales, tales como construcción y rehabilitación de miradores, castillos y torres, señalización, construcción de Centros de Interpretación e Información Turística, y otras muchas actuaciones.

El objetivo es recuperar nuestra autoestima de habitantes de un lugar excepcional y poner en valor todos los recursos que durante siglos hemos heredado.

  

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